domingo, 29 de mayo de 2011

Trav'lin' All Alone (Billie Holliday)

Soy  una nube suspendida en el azul progresivo de ese cielo, una cualquiera, la misma, otra diferente, adaptándose, sin moldes, a los cambios que no siempre suceden. Libre, dibujando elefantes, por ejemplo, en la mente abierta de los niños; a la defensiva, sobreviviendo a las puñaladas de los rayos, propiciando tormentas; enseñando los dientes, cuando descarga esa agua llena de razón y de metáforas por culpa de tanto poeta urbano, salido de las alcantarillas del romanticismo.

Soy esa tierra que rebosa adjetivos, seca, ocre, rota por los surcos como cama de futuras cosechas, cual cadalso de viejas recogidas, arañada, usurpada, a veces, gratificada, cuidada, otras.

Soy ese árbol que vive a lo lejos en silencio, sin armar broncas, doblegado y firme frente al viento, sin guarida, de mi páramo. Pero con un corazón que me despierta en medio de la siesta, agigolado por un sueño, que agoniza entre cortinas de enfermedad, entre los visillos del amor, que palpita al ritmo frenético del sexo caprichoso, consentido, animal.

Soy esa liebre que está y no se ve, descansando al sol, correteando. Oyéndolo y oliéndolo todo, apenas viendo lo que delante está, comiéndome mi propia mierda, escapando del depredador de la razón, al que le cuelga siempre de la boca la verdad incuestionable. La que vive como si, al siguiente instante, fuera a parar a la cazuela.

Soy el galgo entrenado para la carrera, con el instinto cazador y las almohadillas desgastadas, quemadas, lamidas después de la caza. Sin esperar recompensa de esos estómagos desagradecidos, que aprovechan el mínimo fallo, la excusa innecesaria para aplicar su justicia con balanza sesgada.

Soy el camino rústico, empedrado de tiempo, percutido por los pasos arrastrados de los que trabajan la tierra, de los que la recorren en sus pequeñas migraciones diarias, de los que trashuman con sus cabezas de ganado, de los ladrones de lindes, de los que  nunca cierran puertas en el campo.

Soy la yegua que cabalga con sus aplomos perfectos, suelta la rienda, con cicatrices de espuelas malnacidas en el costado, y soy la amazona sin guerra que la monta.

Soy yo, tú, todos los pronombres personales. La soledad que arde en el bullicio, el paso triunfante de la muerte.




Empiezo una serie de proyectos nuevos con esta entrada. Serán una serie de colaboraciones, en las que yo pondré foto, y algún amigo o amiga pondrá el texto. Quizá la foto haya sido creada para ajustarse o complementar el texto, o bien quizá haya sido el texto inspirado en una de mis fotos.

La entrada de hoy es de la compañera @barribinomia, una mujer a todas luces excepcional. Cualquiera que tenga la suerte de seguir sus tuits en Twitter lo sabrá ya. Pero estaba claro que si con 140 caracteres escribe maravillas, con un poco de libertad te puede dejar con la boca abierta. Espero que disfrutéis tanto como yo lo he hecho al leer su texto.

Gracias Barri.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias a ti, cuervajo, por tu invitación, tus grandes dosis de paciencia y talento. Y, sobre todo, por tu encantadora imparcialidad. Barri.

Anónimo dijo...

Barri (perdón por la confianza que me da ser follower) es una virtuosa del lenguaje. Gran entrada. Fantástica foto.

Sr. Cuervo dijo...

Barri, bendigo el día que internet te puso en mi camino.

Anónimo dijo...

Precioso.

Barbijaputa dijo...

Qué buen team hacéis. ENHORABUENA.

Venus Mutilada dijo...

Yo querría ser foto, para que Barribinomia me glosara a su manera. ¿Follamos? Ah, calla, que no estamos en Twitter, vale, vale... Preciosa foto y bonito proyecto. Enhorabuena a ambos. (¿Follamos ya o qué?)

Sr. Cuervo dijo...

Gracias Venus por pasar por aquí, por el comentario y por la invitación. Es todo un honor tenerte por aquí.

ʎoʌpɐʌ dijo...

puedo encontrar contenido de @barribinomia actualmente?

J. Lozano dijo...

Me temo que no, creo que ella se está tomando un descanso de la vida "pública".